Ismael Burgueño llegó al Valle de Mexicali este fin de semana con el discurso de siempre: “escuchar al pueblo”, fortalecer la organización y mantener la cercanía con las comunidades. Sin embargo, detrás de la llamada Asamblea Informativa en el Ejido Nuevo León hay un objetivo político mucho más notorio: seguir construyendo respaldo para sus aspiraciones dentro de Morena.
El alcalde de Tijuana (con licencia) encabezó un encuentro en la casa de una líder vecinal, donde agradeció el respaldo de las familias participantes y habló de la importancia de las asambleas y del trabajo territorial.
Es preocupante tener políticos que más allá de repetir sin llevar a la praxis consignas sobre la Cuarta Transformación y la organización ciudadana, el encuentro se caracteriza por la falta de propuestas concretas para atender los problemas particulares en el Valle de Mexicali. El discurso se concentró en la transformación, el respaldo ciudadano y la continuidad del movimiento, mientras Burgueño continuó recorriendo el estado en busca de apoyos políticos.
Es evidente que la visita tampoco ocurre en un contexto neutral, ni por casualidad.
Burgueño es aspirante a la Coordinación Estatal en Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, por lo que sus recorridos por comunidades bajacalifornianas difícilmente pueden separarse de sus intereses políticos rumbo a 2027.
Así, lo que se promociona como un ejercicio de cercanía con la ciudadanía termina siendo utilizado para financiar una gira de posicionamiento lleno de fotografías, reuniones, material para sus redes sociales y discursos sobre “el pueblo”, con casi ninguna respuesta sobre qué pretende hacer Burgueño frente a las necesidades específicas de las comunidades que visita.
Dejando en claro que está empezando su promoción sin escuchar, empatizar y conectar con las necesidades, pues evidentemente su objetivo es tener una imagen limpia, más que realmente solucionar y gobernar.

Deja un comentario