Luego de que el pasado 19 de abril murieron dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el estado de Chihuahua durante un operativo secreto, llevado a cabo, de manera inconstitucional la gobernadora panista Maru Campos había guardado un sepulcral silencio para evitar incriminarse en delitos graves. De acuerdo con las investigaciones, los agentes estadounidenses entraron a territorio nacional con visa de turistas, lo que convierte sus actividades en una franca violación al derecho internacional y a la soberanía del país.
La panista evadió por un mes cualquier tipo de declaración y se limitó a negar la invitación del Senado de la República para esclarecer los hechos. Sin embargo en las últimas horas los asesores de Maru trajeron a la Ciudad de México a la gobernadora para hacer una ‘gira de medios’. Una gira, desde luego, cómoda y a modo en los micrófonos de Radio Formula y MVS.

Después de revisar el material de Radio Fórmula, en el que se entrevistó primero con Ciro Gómez Leyva y después con Joaquín López-Dóriga. La entrevista -así en singular- es un guión cuasi cómico lleno de lugares comunes en el que se nota desde el minuto cero la intención de instalar una narrativa en la que la gobernadora es una víctima de la presidenta.
Este acto desesperado de gritar al micrófono, que no a los cuatro vientos porque los espacios públicos son peligrosos para la gobernadora, ‘PERSECUCIÓN POLÍTICA’ es un viejo guión desgastado de la oposición desde el 1 de diciembre de 2018. No hay gobernador de oposición involucrado en actividades ilegales o ilegitimas que no haya querido instaurar esa narrativa. Así lo hizo el exiliado Enrique Alfaro, de igual manera lo hizo Ricardo Anaya y hoy lo hace Maru Campos.
En la entrevista, que usted puede ver con Ciro como vehículo del guión o con López-Dóriga, Campos asegura que no supo de la existencia de un operativo de la CIA en suelo Chihuahuense; que la única persona que tuvo conocimiento del actuar de la agencia estadounidense fue, muy curiosamente, una persona que también resultó finado en el accidente que tuvieron los agentes de la CIA. Una gran casualidad que la única persona que podría declarar falleció con ellos.

Ante la pregunta sobre la llamada de la presidenta para aclarar las cosas en la que, a palabras de Claudia Sheinbaum, la gobernadora no atendió el teléfono la panista decide enredarse y enlodarse aún más pues confiesa que sí, que la presidenta llamó a través de la famosa ‘línea roja’ que es un medio de contacto institucional entre personajes claves del gobierno (gabinete y gobernadores con presidencia) pero que ella no pudo contestar porque no estaba en su oficina. Básicamente, Maru Campos decidió acusarse de omisión de funciones. Posteriormente dice que se contactó con su gente (de la presidenta) y que la misma no la volvió a buscar. ¿Acaso pretendía la gobernadora que la presidenta se adecuara a su apretada agenda?
En su retorno al foco público la panista no pierde oportunidad de atacar a la senadora con licencia, Andrea Chávez, quien se perfila desde ahora como la favorita para encabezar a Morena en el próximo proceso electoral. Maru la llama ‘una persona llena de odio y violencia’ lo que parece bastante curioso, pues apenas unos minutos antes denunciaba un supuesto uso del aparato institucional para acosarla y perseguirla pero es lo que ella hace en contra de una joven que está en uso de sus derechos democráticos y constitucionales.
Uno de los momentos más lastimosos del espacio publicitario que metió Radio Fórmula y que desde esta redacción esperamos que hayan cobrado bastante bien de las arcas del gobierno de Chihuahua fue el que protagonizó la panista con Joaquín López-Dóriga cuando a la pregunta sobre el actuar de la CIA en el estado Campos dijo que en efecto sí operan elementos de agencias estadounidenses y que ella lo sabe y lo permite, cuando se da cuenta de que se está saliendo de guión pide al equipo de producción quitarse de en frente del prompter (que ya se le había ido) porque ‘no alcanza a ver nada por las señas que hacen’.
Lo que no hizo sino recordarme a aquella entrevista en la que increpan a Milei preguntando sobre la inflación y el presidente argentino exige que se callen en el foro porque causan mucho ruido evidenciando el uso de un apuntador. Milei y Maru comparten la incapacidad de explicar sus propias decisiones y políticas sin que alguien les diga que es lo que sí pueden decir.
No se puede señalar esta entrevista como la debacle en la credibilidad de los comunicadores que la realizaron dado que es precisamente credibilidad de lo que ambos carecen, pero sí podemos prestar atención en el proceso de campaña que grupo Fórmula ha iniciado con particular interés en el estado de Chihuahua; aquí es donde vale preguntarse ¿Cuánto pierde la firma y los comunicadores si pierde Acción Nacional la elección en Chihuahua?
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