¿La estabilidad económica está directamente relacionada con la capacidad de consumo?
En la burbuja neoliberal de la que aparentemente nadie se salva, existe una correlación que parece ser siamesa una de la otra, pero en realidad son bastante alejadas.
Siendo estrictamente históricos en el tema, la economía intenta administrar los bienes y recursos de una región, todo bajo la premisa de que existe una escasez inherente en el mundo y es necesaria la distribución de dicha.
El problema aquí es que la economía incumple su papel regulador, su propia promesa se contradice con el sistema que lo rige, porque realmente la administración de los recursos nunca se ha hecho, es decir, en el sentido estricto el acaparamiento de capital como lo hacen multimillonarios conocidos no es una muestra de una buena administración de los recursos, ya que si a recursos nos referimos no tiene sentido que existan dueños de los mismos y personas que han de morir a falta de ellos.
En este sentido, la economía siempre ha girado hacía intereses minoritarios, haciendo que las mayorías recurran a mentiras como parte de su día a día, una de ellas, la mentira de la capacidad de consumo como símil a una estabilidad y bienestar económico.
Pero…¿por qué no debemos confundir estos dos conceptos tan hablados dentro del discurso publico?
El capitalismo ha tenido la maña de crear necesidades de consumo que han hecho pensar a los consumidores que sin dichas necesidades no pueden funcionar o pertenecer al status quo. Generando aspiraciones inalcanzables a partir del vestir, el comer, el entretenimiento, entre otras creaciones humanas para mantenernos dentro de la sociedad de consumo.
La clase media, que es la que sostiene la mayoría de dicha sociedad, ha tenido que enfrentarse y sobreponerse a estas ilusiones del capital que generan este sentido artificial de pertenencia, donde la capacidad de consumir se transforma en sinónimo de inclusión a un grupo. La bendita clase media que tanto mantiene al capital tiene que buscar sus propias formas de mantenerse dentro de la linea y ahí es cuando el sistema financiero, otro hijo de la economía neoliberal capitalista, crea en la modernidad “el crédito”.
El crédito funciona como una burbuja ficticia de estabilidad, con un dinero inexistente, ya que las personas no tienen ese dinero sino que lo deben. En este sentido muchas crisis financieras que repercuten directamente a la sociedad civil comienzan con esta gran paradoja que nos ha dejado el capitalismo, donde lo que podemos consumir no lo podemos pagar y a su vez eso genera un falso crecimiento económico que se confunde con una estabilidad económica.
Es importante no confundir las necesidades básicas, como es la comida, el vestir (sin pretensiones de moda), el tener agua, luz, un hogar, entre otras necesidades que el ser humano necesita para vivir en sociedad y para subsistir en el mundo. Lo alarmante del crédito es cuando este es usado de manera desproporcionada en cosas que realmente no necesitamos y que muy pronto terminaran o en la basura o el olvido. En México por ejemplo es muy común ver personas llegar en casas que tienen pinta muy humilde con una pantalla de televisión ultimo modelo, lo cual genera cierta disonancia, porque cómo es que pueden aspirar a comprar una pantalla que cuesta miles de pesos, pero el suelo en el que viven no esta en condiciones deseables y hasta podría considerarse dentro de los límites de la pobreza. Pues es a partir del crédito como las personas pueden deber algo como una televisión por tres años seguidos o hasta más.
Este tipo de situaciones nos han hecho creer a la sociedad civil que hemos “progresado” que estamos “mejor que antes” cuando realmente la disyuntiva sigue ahí, sigue faltando una correcta distribución de la riqueza, así como de los recursos y el crédito que nos permite consumir de manera desmedida es solo una curita para una grieta de concreto.

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